Primer grado de la soberbia

El Derecho Canónico no puede estar al margen de nuestra vida como cristianos, ni mucho menos nosotros por encima. Lo que está claro es que quien juzga sin saber o sin entender hace daño y se hace daño…
¡Cuidado! En otras palabras, salvar la proposición del contrario, como decía San Ignacio, o lo de toda la vida: METETE EN TU VIDA

Se llenaron de inmensa alegría

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     San Bernardo, en su tratado “de los grados de la soberbia” pone como primer grado LA CURIOSIDAD. Es realmente interesante meditar, tanto dentro de la vida religiosa como fuera de ella estas palabras: El alma, a medida que cesa de reflexionar sobre sí misma por su negligencia, se hace curiosa en los negocios de otros.

     Cuando estamos más pendientes de lo que hacen los demás que de nosotros mismos podemos poner en peligro el bien que Dios quiera hacer a través nuestro, o a través de otros. Dentro de las comunidades religiosas, sobre todo pequeñas, puede ocurrir que las monjas, los frailes, los seminaristas, dejen de preocuparse de su obligación, y empiecen a interesarse de más de lo que los demás tienen encomendado; de forma que, bajo capa de bien, o de corrección fraterna, impiden el buen uso de la libertad y…

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