A punto de bodas

IMAG0330 - copia

Con la llegada del buen tiempo, llegan también las bodas, aunque, en realidad, este año no las hemos dejado. Me vienen a la memoria tantos matrimonios a los que pude acompañar en su celebración del Sacramento del Matrimonio. La boda de la foto fue la última a la que fue mi madre. Nos invitaron a todos. En realidad, no sabíamos si íbamos por parte de la novia o del novio. Ramón y Montse supusieron un regalo para todos los que estábamos allí, como lo siguen siendo ahora.

También me acuerdo de las primeras bodas en el Santuario de la Virgen de Tejeda, donde los novios eran mayores que el sacerdote, cosa que no suele ocurrir, aunque sigue pasando de vez en cuando. A continuación quisiera compartir con ustedes una boda en Aliaguilla, un pueblo al que atendía con motivo de la enfermedad del párroco de entonces que, felizmente recuperado, sigue al frente.

Debido al trajín de la novena a la Virgen de Tejeda, el traslado a Almodóvar del Pinar y a los días que pasé con mi familia, no he tenido tiempo de preparar nada para un día tan señalado.  Espero que los novios sabréis perdonarme que en lugar de homilía lea una carta que encontré en un rinconcito de la Casa Rural uno de los días que fui a comer, antes de que se cerrara por vacaciones.

Aliaguilla, 27 de agosto de 2006

Querido Dios: 

            Bueno, perdona que te llame Jesús, porque se me hace más familiar. Soy Berta, seguro que te acuerdas de mí. Antes de nada quisiera darte gracias por este día tan feliz que me estás haciendo pasar. Hace unos años decía que no me iba a casar y ahora, mira, aquí me tienes. 

            Quiero pedirte muchas cosas, espero no hacerme pesada. Dicen que a los niños les escuchas siempre. Imagínate pues que soy una niña pidiéndole cosas a su Padre Dios. 

            Antes de pedirte desearía agradecerte todo lo que has ayudado a mi familia siempre, pero sobre todo a partir de la muerte de papá. Sufrimos mucho aquellos años. Te aseguro que en algunas ocasiones aún echamos en falta a papá. Gracias por la mamá que nos diste. No la escogimos nosotros y tampoco la merecemos. ¡Cómo se ha desvivido por nosotros siempre!. ¡Éramos tantos!. Hemos tenido que trabajar mucho y seguimos haciéndolo. Esperamos que seguirás bendiciendo nuestros desvelos laborales. 

            Quisiera hacerte una pequeña lista para que no te olvides de nadie. Acuérdate de Gloria y Vitorio; de su hija Elsa (sus estudios, sus amistades, su vida toda); Delfín y Julia y su Baltasar, su Merche (que me parece leerá en mi boda) y Andrés. Encarni y Rafa, y sus hijos Sara y Kevin. Bueno, y ya sabrás que tenemos bautizo porque Carmen ha vuelto a ser mamá. Que contento está Balta y las niñas, Claudia y Selena. Resu y Javi también me ha dicho que rece por ellos y porque Adrián y David se comen todo lo que haya en el plato y no vean mucho la tele (Ya sabes el daño que les hace a los niños la tele). Quisiera pedirte también que Loli y David tengan ya un hijo. Me quedan Arturo y Alberto, y las dos chicas Raquel y Mª. Jesús. Y ya por último, Jesús, acuérdate de Delfi y Eva. Cuida mucho de todos, sobre todo de Eva. 

            Ahora quisiera pedirte que nunca tenga miedo a tener hijos, como no lo tuvieron los papás. Es tan difícil hoy día mantener una familia numerosa. Ayúdanos tú, Jesús. Que entienda que sacrificarme por Daniel será lo que me hará feliz toda la vida, que no me canse de buscar su bien y el de mis hijos, antes que el mío propio. 

            Me voy despidiendo ya. Creo que Daniel te quería poner también unas letras.

            Perdóname Jesús, pero yo le escribiré a la Virgen de Tejeda, a tu Madre, que lo es también mía. Si puedes le das la carta para que la lea toda. Bendice nuestros cereales y nuestras vides. Que el sudor de los soles del verano y las nieves invernales fructifiquen día tras día en buen vino, en buen pan… Que sepa educar a los hijos que quieras mandarnos, que cuide de Berta como la perla preciosa que hoy pones en mis manos, complaciéndola siempre y cuidando de ella cada día más. 

            Quisiera darte las gracias por mi confirmación. De verdad que ya pensaba que no me iba a confirmar. Dame la fuerza necesaria para asistir a la Iglesia tan a menudo como en los tiempos de mi Primera Comunión. Que pueda tener tanta Fe como la que se necesita hoy día para transmitirla a los hijos. Gracias también porque nos conocimos un día Berta y yo; a partir de entonces he sido tan feliz. Ayúdanos Virgen María a superar las dificultades. Contamos contigo. 

            Acuérdate también de mi madre, Maruja. Espero que papá esté en el Cielo contigo. Allí queremos ir todos. No te olvides de los que vendrán a nuestra boda. Todos hemos de ir al Cielo. Te pido también, (¡has visto cuánto pedir!) por Áurea y por su trabajo. También por Javier y por toda mi familia. 

            Virgencita debo marcharme ya, me esperan a cenar en Camporrobles. Perdona por el tiempo que le hemos robado a tu hijo y a ti. 

            Adiós Jesús, te quieren mucho Berta y Daniel.

Espero que todos estéis bien, allá donde podáis leerme. Os llevo en el corazón y os encomiendo a menudo. No dudéis en dar vuestra vida por vuestros amigos, pero mucho más por vuestros hijos y cónyuges; porque no hay amor más grande.

Un fuerte abrazo y mi bendición+

Anuncios

Un comentario sobre “A punto de bodas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s