Sencillo y hermoso a la vez

     Los altares de los pueblos pequeños encarnan el sentir de la tradición de amor a la Eucaristía que ha pasado de padres a hijos. No solamente Toledo, o Sevilla, o Valencia con sus joyas y galas dan gloria a Dios. Quisiera compartir lo que fue para mí llevar al Señor en la custodia pidiendo por unos y otros en los diferentes altares en esta fiesta de Corpus Christi, una de las más hermosas del año litúrgico.

Los Altares de Carrascosa de Haro y Villar de la Encina, pertencientes al arciprestazgo de Belmonte. Pueblos ricos en historia aunque ya con poquitos habitantes

 

  Altares en Pinarejo, del arciprestazgo de San Clemente: aproximadamente trescientos habitantes y muchas familias en las islas baleares, trabajando en el sector turístico

Familias y fotografías de los niños de Primera Comunión de Santa María del Campo Rus, pueblo donde vivo, que tiene más de seiscientos habitantes, la mayoría dedicados al campo y a la Residencia de ancianos que hay en el pueblo

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