Sólo sé que no sé nada

img_20161109_110002En realidad, me resulta difícil describir el agradecimiento que siento al haber podido participar de estos días en el Simposio Internacional del Instituto Martín de Azpilicueta organizado por la Universidad de Navarra.

La ciencia del Derecho, en su aspecto del saber, puede parecer inmensa e inalcanzable porque se va ampliando cada día. Sin embargo, en sus aspectos prácticos, es todavía más inmensa. Estos días hemos acercado a las nuevas normativas propuestas por el Papa Francisco. Quisiera resaltar una frase del Doctor D. Felipe Heredia, auditor de la Rota Romana que, respondiendo a una pregunta muy concreta dijo: “las normas que nos regala el Papa deben ser acogidas con gratitud y lealtad”. Este espíritu ha de ser, como se supone que todos los católicos saben, no sólo el que impere entre los juristas sino en toda la Iglesia.

Hoy nos han hablado de los aspectos psiquiátricos del Matrimonio, de las diferencias evidentes entre hombre y mujer, no sólo en los cromosomas de cada una de las células, de todas las células, sino también en el comportamiento desde bien pequeños en estudios realizados en niños y niñas de UN DÍA DE EDAD. Creo que la influencia social y el aprendizaje no influyen en ningún sentido entre los humanos de esas edades. Hay que tener en cuenta que no sólo existe el aspecto sexual en las personas, como piensa la ideología de género, sino muchos más.

Monseñor Munilla ha clausurado el acto con su habitual claridad. La oportunidad de escucharle la tendrán próximamente en la página de facebook “sotana rural”. La idea principal ha sido la de la defensa del vínculo. ¿Quién defiende hoy día el vínculo? La Iglesia es la única que ayuda a los matrimonios que tienen problemas. Superar esos problemas como Cristo vence a la muerte a través del sufrimiento, hacer de nuestras crisis parte de la configuración con Cristo es algo que nos une entre nosotros y a Dios. La sociedad actual no asume el sufrimiento, lo cual es causa de una provechosa madurez.

Ayudar a las personas que se encuentran en una situación de fragilidad en su matrimonio, debido, entre otras cosas, a que el matronio es una realidad frágil, es parte y debe serlo de la tarea del párroco. El discernimiento y ayuda de los párrocos no debería reducirse a aquellos casos en los que se ha roto la relación, sino también a aquellos que no tienen problemas, porque todos somos sujetos de posible ayuda.

Sin embargo, no puedo dejar de resaltar, en la visita que tuve ayer con un buen amigo sacerdote al Castillo y Parroquia de Javier, lugar donde fue bautizado y recibió su Primera Comunión San Francisco Javier (hecho que agradezco porque mis hermanos y yo recibimos a Jesús por primera vez el día 3 de diciembre), no quiero dejar de resaltar -digo- la visita a Aurora, la dueña del Hotel Javier, que, viuda desde el día 30 de septiembre, nos explicó las claves del verdadero amor en sus cuarenta años de Matrimonio. ¡Qué pena que no tofos puedan conocer ese mundo maravilloso de la entrega! Darse uno al otro, como Cristo se da a su Iglesia, es la clave de una vida matrimonial feliz. La esperanza de la Gloria, pone en la misma línea de oración en el trato con Dios, al marido que compartió aquí la Fe, las alegrías y las penas, la salud y la enfermedad.

Intentar vivir el matrimonio sin este prisma se hace harto difícil y más vulnerable que otras muchas realidades de la vida social, profesional, personal…

La conversación larga constituyó una hermosa clase práctica de lo que estábamos viendo en el simposio.

Ahora toca llegar a la realidad de los pueblos, de los amigos que has casado, de los novios que ponen en tus manos, junto a las de Dios su preparación. Tenemos el reto de hacer accesibles las enseñanzas de los papas y la Iglesia, la voluntad salvífica del Sacramento del matrimonio en las situaciones concretas de nuestra vida diaria.

Ponemos manos a la obra, no sólo en los procesos de nulidad sino, y sobre todo, cuando nos toca evangelizar a una sociedad que no considera ni conoce el verdadero Amor. Que resalta más el uso del otro, que la entrega al otro.

Hasta la próxima oportunidad de seguir aprendiendo, de constatar que hay que estudiar siempre y volver a admirar cuánto saben los que saben.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s